Mentoría
Para el desarrollo personal y profesional
¿Qué es un mentor?
Hay que remontarse a la Iliada y la Odisea, los clásicos de la mitología griego compilados por Homero hace más de 3.000 años para encontrar el primer registro sobre Mentor, y encontrar el origen de lo que hoy conocemos como mentor.
Mentor, según la Odisea, era un noble de Ítaca, que fue nombrado por Ulises como tutor de su hijo Telémaco cuando él partió hacia la guerra de Troya.
Mentor, quien fue suplantado en alguna ocasión por la diosa Atenea, se encargó de acompañar a Telémaco mientras crecía y de educarlo y formarlo.
Así, fue Homero, el primero en describir este proceso, en el que una persona con experiencia, y conocimiento acompaña a otra enseñándole, guiándole, y ayudándole a descubrir el mundo, y a saber leerlo y entenderlo.
Si abandonamos la mitología, no hace falta ir demasiado lejos para encontrar un mentor. Aristóteles es considerado el mentor de Alejandro Magno, fue más que su maestro, su guía. Ayudándole a forjar una cosmovisión completamente novedosa para la época y que cambió el mundo hasta nuestros días.
Ese es el poder de un mentor.
Metodología como mentor
Socrates como precursor del proceso de mentoría
Siguiendo con la Grecia clásica, y remontándonos al maestro de Aristóteles llegamos a Platón y a su maestro Sócrates, que definió un método, la Mayéutica, o método socrático, completamente vigente hoy.
Mediante preguntas, el mentor hace que el mentorizado haga sus propios descubrimientos y aumente su conocimiento.
Este es el fundamento de nuestra metodología como mentores. Con una mirada profundamente curiosa plantearemos todas las preguntas necesarias para que cada mentorizado descubra su verdad, su camino hacia el conoccimiento que necesita para su desarrollo personal y profesional
Además te sugeriremos diferentes materiales y fuentes de información que motivarán en ti la reflexión necesaria para avanzar.
En cualquier caso, lo más relevante del proceso será tu propio descubrimiento y como te irás convirtiendo tú en mentor.
Cuándo necesito un mentor
Existen varias situaciones vitales en las que la figura de un mentor resulta conveniente. Tener cerca a alguien, no que nos dé las respuestas, sino que nos dé las heramientas necesarias para que nosotros mismos las descubramos y así, en el proceso adquiramos además las habilidades necesarias para hacerlo en el futuro si fuera necesario de uevo.
Mentor frente a retos que nos bloquean
En múltiples ocasiones, tanto en tu vida personal como en la profesional, habrás llegado a lo que parece un callejón sin salida, cuando una pared parede alzarse ante ti e impedirte el paso. Si estamos hablando de tu entorno profesional, seguro que has tenido esa sensación en la que no ves cómo puedes continuar.
Con la ayuda de un mentor podrás revisar la situación de forma más desapasionada, con mayor calma, y cuestionarte todo, desde cualquier perspectiva, consiguiendo encontrar tú forma de solucionar el bloqueo.
En esta situación en mentor te hará las preguntas que te ayudarán a cuestionar las creencias que sustentan ese muro, para que acabe cayendo por si solo.
Mentor frente a novedades que nos sobrepasan
No solo habrás llegado a situaciones que te bloquean, sino a algunas que sientes que son demasiado grandes para ti. Un cambio profesional abrupto, la irrupción de un nuevo propietario, un éxito comercial que amenaza con destruir todo lo construido, etcétera.
No son situaciones de bloqueo, como las comentadas en el punto anterior. Directamente son situaciones que nos demandan más de lo que podemos dar, aunque sepamos muy bien lo que nos demandan.
En estas situaciones, el mentor te ayudará a que te cuestiones desde cualquier ángulo no solo la situación y las creencias que la rodean, sino también tu forma de trabajar, o de abordar el problema. Aprovechando de la experiencia, propia y ajena, y del análisis y reflexión de la misma, encontrarás en el mentor la guía adecuada para reconducir la situación.
Mentor como maestro y compañero
Y por supuesto, podemos necesitar un mentor de la misma forma que lo necesitó Telémaco, o Alejandro Magno. Porque estamos en continuo proceso de aprendizaje y necesitamos alguien que nos enseñe, no solo las habilidades técnicas, sino que nos enseñe también las habilidades personales para desarrollar adecuadamente dichas habilidades, y encontrar el balance adecuado.
Mentor por vocación
Tras muchos años de experiencia en múltiples sectores industriales y tecnológicos, rodeado de personas muy diversas en entornos multiculturales e internacionales, en lo que he tenido la suerte de acompañar a muchos líderes en su camino, te ofrezco mi bagaje para que tu puedas encontrar el tuyo.
Será un honor poder acompañarte.
